Cambiar una caldera no es una decisión que se tome cada año, así que conviene acertar. Aquí tienes lo básico para no perderte entre tipos, tamaños y presupuestos.
¿Reparar o cambiar?
Como norma general, si la caldera tiene menos de 8-10 años y el fallo es puntual (una pieza concreta), suele compensar repararla. Si ya es más antigua, ha fallado varias veces en poco tiempo, o el presupuesto de reparación se acerca a un tercio del precio de una nueva, casi siempre sale más a cuenta cambiarla — además de ganar en eficiencia, que en las calderas actuales es notablemente mejor.
Tipos de caldera más habituales
- Caldera de condensación: la opción más eficiente hoy en día, aprovecha el calor de los gases de combustión. Es la que se instala por defecto en la mayoría de viviendas nuevas o reformadas.
- Caldera estanca (no condensación): más económica de compra, algo menos eficiente a largo plazo. Sigue siendo una opción válida según el caso.
- Termo eléctrico o calentador instantáneo: para viviendas sin instalación de gas, o como alternativa más sencilla si solo necesitas agua caliente sanitaria, sin calefacción.
Qué tamaño necesitas
La potencia adecuada depende de los metros cuadrados a calentar, el número de baños (si hay demanda simultánea de agua caliente) y el aislamiento de la vivienda. Una caldera sobredimensionada gasta más de lo necesario; una infradimensionada no calienta bien en los días más fríos. Esto se calcula en la visita, no a ojo por teléfono.
Qué debe incluir un presupuesto de instalación bien hecho
- La caldera en sí, con marca y modelo especificados (no solo "caldera de gama media").
- Mano de obra de instalación, incluyendo la conexión a la salida de humos existente o su adaptación si hace falta.
- Puesta en marcha y explicación de uso.
- Garantía, tanto del fabricante como de la instalación.
- Retirada de la caldera vieja, si aplica.
Desconfía de un presupuesto que no detalle estos puntos por separado — es la forma más habitual de llevarse sorpresas en la factura final.
¿Hace falta cambiar también los radiadores o tuberías?
No necesariamente. Si la instalación existente está en buen estado, normalmente solo se sustituye la caldera. Lo revisamos en la visita y te lo decimos claro — no vendemos trabajo que no hace falta.
Si tu caldera actual está dando problemas o simplemente quieres valorar el cambio, escríbenos por WhatsApp contándonos el modelo actual (si lo sabes) y los metros de la vivienda, y te orientamos antes de venir.


